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“El debate sobre el futuro del Petroleo.”.
Francisco Ramos y Cristóbal López Tolentino |
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Amigos y amigas que nos acompañan desde las comunidades en donde llega la señal de la voz de los campesinos les saludamos con gusto y esperando que estén ustedes bien les invitamos a escuchar juntos nuestro programa la faena, esta vez seguiremos platicando sobre la propuesta del gobierno federal para la privatización de petróleos Mexicanos. Trataremos de hacer un repaso de la historia para recordar los impactos negativos que han dejado privatizaciones anteriores. soy su amigo Cristóbal López y los estaré acompañando. La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en el artículo 27, declara que el Petroleo que se encuentra en el territorio mexicano es propiedad del Estado. Aunque este artículo constitucional fue cambiado en tiempos de Salinas, para poder privatizar el campo mexicano, sin embargo dejó sin modificar lo que se refiere a la propiedad exclusiva del Petroleo por parte de la Nación. Para algunos, la modificación del artículo constitucional, es una cosa de tiempo. Por ejemplo, el director de Pemex, Reyes Heroles, afirma en un programa de televisión del canal 11, que las leyes actuales son como una camisa de fuerza que tiene Petróleos Mexicanos para poder crecer. Sin embargo, en el conjunto de modificaciones que se presentaron al senado, no aparece una modificación al artículo 27 de la Constitución. Parece ser que el presidente no vio un momento oportuno para proponer un cambio constitucional, ya que necesitaría una mayoría de dos terceras partes de los votos del Congreso. Esta votación es, por el momento, inalcanzable. El PRD, PT y Convergencia votarían en contra de un cambio en la constitución que permitiera privatizar el petroleo. En el momento actual, el presidente Calderón, presenta ante los senadores una reforma de las leyes que deben regular lo que manda la constitución sobre la exploración, explotación y distribución del petroleo. Ante esta propuesta se ha generado una oposición a los cambios. Por una parte en el Senado y en la Cámara de Diputados, el frente amplio progresista, formado por el PRD, PT y Convergencia, tomaron las tribunas del Congreso y han impedido que se aprueben las leyes por una mayoría formada por el PRI y el PAN. Pero también en las calles se han tenido muchas manifestaciones en contra de estas reformas. En el zócalo de la Ciudad de México se reunieron miles de personas con López Obrador para pensar cómo impedir que Pemex pase a manos de empresas privadas. También se ha formado el grupo de las Adelitas que están dispuestas a tener sitiado el palacio legislativo. Para todos estos mexicanos, las reformas presentadas por el ejecutivo, tratan de darle la vuelta a lo que manda la Constitución, y privatizar, al menos en parte, esta riqueza de todos los mexicanos. La secretaria de Energía, Georgína Kessel, afirma que el petroleo no se privatiza, sino que los cambios a la ley son para “fortalecer a Pemex”. Y esta frase, se repite constantemente como publicidad oficial. Sin embargo, en la historia reciente podemos ver las empresas que se han fortalecido con la participación de dinero privado, o que de plano se han privatizado. Teléfonos de México era una empresa del gobierno mexicano. En 1990, Carlos Salinas decidió fortalecer a TELMEX, y comenzó un proceso de privatización de esta empresa. Los argumentos eran que esta compañía no era negocio, y que para crecer necesitaba de inversión privada. Finalmente, el grupo CARSO, dirigido por Carlos Slim, se quedó con la propiedad de esta empresa. Curiosamente para 1995, apenas a cinco años de que el gobierno vendió esta empresa, TELMEX fue la segunda empresa que ganó más dinero en el mundo. Y en los años recientes, el Sr. Slim aparece en las revistas internacionales como el hombre más rico del mundo. Las carreteras de cuota se concesionaron a empresas privadas. Después de algunos años que los empresarios privados operaron las carreteras, se quejaron de que no era el negocio que ellos esperaban, y por tanto no les daban mantenimiento. Muchas de estas carreteras llegaron a tal grado de deterioro, que el gobierno intervino. A esta operación se le llamó “rescate carretero”. El gobierno reparó las carreteras con dinero de nuestros impuestos. Y para sorpresa de todos nosotros, las carreteras se volvieron a privatizar. Ferrocarriles Nacionales sufrió la misma suerte al“fortalecerse con capital privado”. Miguel de la Madrid envió al Congreso de la Unión una iniciativa para modificar el artículo 28 constitucional con el fin de considerar a la industria ferroviaria como estratégica para el desarrollo nacional y por consiguiente reservada de manera exclusiva el Estado mexicano. En el sexenio siguiente se inició el proceso inverso de desmantelamiento y privatización, aun violentando la Constitución. Finalmente Ernesto Zedillo, inmediatamente después de tomar posesión como Presidente de la República envió una iniciativa para reformar el párrafo cuarto del artículo 28 constitucional, con el fin de posibilitar la privatización de la industria ferroviaria mediante un régimen de concesiones y permisos. El 2 de marzo de 1995 el Diario Oficial de la Federación publicó el Decreto correspondiente mediante el cual la industria ferroviaria pasó de ser estratégica y reservada al Estado mexicano, a ser prioritaria lo que posibilitó su privatización. Con todo y que el ferrocarril era el transporte de pasajeros más barato para moverse en el país, los nuevos dueños desparecieron de inmediato este servicio. Ahora sólo operan 6 compañías, la mayoría de capital extranjero para el transporte de carga. Para estas compañías sí es negocio el ferrocarril. También las compañías de aviación Aeroméxico y Mexicana, han sufrido varias veces el rescate y la privatización. Esto con costos muy grandes para la nación y que son pagados con los impuestos de todos los mexicanos. El rescate azucarero ha servido para pagar las deudas de los empresarios. En 2001 el gobierno de Fox creó una empresa paraestatal (Fondo de Empresas Expropiadas del Sector Azucarero, FEESA) El FEESA creó a su vez una Sociedad Anónima (Promotora Azucarera o PROASA) que a su vez creó un fideicomiso privado que se llamó (Fideicomiso Comercializador) que es el encargado de vender el azúcar producida por los ingenios expropiados. Al ser un fideicomiso privado, éste no se le puede hacer una auditoría. Pero el más escandaloso de los rescates ha sido el de los bancos. Durante el sexenio de José López Portillo, en 1982 la banca se nacionaliza. No duró mucho la banca nacional, y con malos resultados. Un sexenio después, Carlos Salinas privatiza nuevamente a los bancos. Es decir los vuelve a vender en el año de 1991, para fortalecer el sistema bancario nacional con capital privado. Los nuevos banqueros se dieron lujo haciendo préstamos sin garantías. Algunos banqueros fueron acusados de un uso fraudulento de los dineros que habían depositado sus clientes. Podemos recordar algunos nombres de ellos: Cabal Peniche, Lanquenau, el Divino y otros que fueron perseguidos por la justicia y luego perdonados por la misma justicia. Los bancos estaban en quiebra, y se inventó el “Fondo para la Protección del Ahorro” (FOBAPROA). Entramos a un nuevo rescate: el rescate bancario costó en un principio ciento siete mil millones de pesos. Una cifra que ni siquiera podemos imaginarnos. Esta deuda era de los bancos y banqueros, no de la Nación. Sin embargo, Zedillo mandó una iniciativa de ley para que esta deuda privada se convirtiera en deuda pública de la Nación. El 12 de diciembre de 1999, los legisladores del PAN y PRI, aprobaron la ley por la cual todos los mexicanos tenemos que pagarles a los banqueros los más de 107,000 millones de pesos, más los intereses que van generando. Para principios del año 2000, lo que, como mexicanos, le debemos a los bancos supera los 800,000 millones de pesos. Finalmente Fox, en uno de los debates durante la campaña presidencial, el 26 de mayo del 2000, dijo que el iba a hacer pública la lista de deudores del FOBAPROA, y hasta simuló dar la clave secreta que tenía el PAN para tener acceso a estos datos. Pero ya como presidente lucho incansablemente para que esta información fuera secreta, e impidió que la Auditoría Superior de la Nación, investigara al FOBAPROA. Entendemos que para todos los que se oponen al cambio de leyes para “Fortalecer a PEMEX”, tienen que tener en la memoria todas las privatizaciones y rescates que hemos vivido en los sexenios De la Madrid a Fox. Todas estas experiencias nos han enseñado que los señores del dinero, siempre se quedan con las ganancias; pero cuando hay pérdidas, simplemente nos las pasan a todos los demás. PEMEX aporta actualmente como el 40% del presupuesto del gobierno de la República. Mucho de este dinero que debería servir para que los mexicanos tuviéramos una mejor calidad de vida, en realidad buena parte de él se usa para pagar la deuda con los bancos (actualmente extranjeros), para pagar los rescates carreteros (como la carretera México Acapulco), el rescate azucarero (en un fideicomiso del que no podemos tener información). Por otra parte vemos que Teléfonos de México, Ferrocarriles Nacionales y las Aerolíneas Mexicana y Aeroméxico, que no eran negocios para la nación, ahora están haciendo muy ricos a aquellos que se quedaron con ellas. Si las reformas propuestas por Calderón son el inicio de la privatización del petroleo, tenemos que pensar seriamente que el 40% del gasto del gobierno federal que actualmente cubre PEMEX, tendrá que salir de nuestros bolsillos con aumento de impuestos. Volveremos a ver que hay iniciativas de ley para aumentar el IVA, o imponerlo en medicinas y alimentos, o alguna iniciativa más para “fortalecer la economía familiar” Sobre la situación actual de Petróleos Mexicanos el cinismo de los dueños del poder aumenta. Con todo lo que significa el objetivo de la privatización de Pemex, son capaces de decir por todos los medios de comunicación, que PEMEX no se privatiza que solo se fortalece, es el discurso de siempre: por el bien de los mas pobres o de los que menos tienen. aunque tomando en cuenta la historia y con ello la experiencia que tenemos los mexicanos empobrecidos con las reformas constitucionales y privatizaciones, seria más acertada la frase si dijeran que es por el bien de los mas ricos o de los que más tienen. Amigos y amigas hemos presentado nuestro programa la FAENA agradecemos su atención y les invitamos a seguir escuchando la programación de la voz de los campesinos soy su amigo Cristóbal López. |