“DIOS OYE A TODOS”

(programa radiofónico .)

 

Cristóbal López Tolentino

 

 

Amigos y amigas que nos escuchan en las comunidades de la sierra norte del estado de Veracruz y en todos los lugares en donde llega la señal de La Voz de los Campesinos, reciban cordiales saludos de parte del equipo. Soy su amigo Cristóbal López y los invito a que juntos escuchemos un programa de la FAENA.

En la mayoría de los países del mundo existen grupos indígenas exigiendo el respeto de sus derechos, por conservar su cultura, ejercer su propia autonomía y realizar sus celebraciones libremente.

La lucha por el derecho de los pueblos indios, ha movilizado a numerosas organizaciones no gubernamentales a nivel mundial, estas luchas no serian necesarias, si las autoridades de los países fueran concientes de que los indígenas tenemos costumbres propias que deben ser respetadas.

En uno de los programas de la faena platicamos sobre el 12 de octubre, la fecha en que llegaron otras personas ajenas a nuestra Republica, para cambiarnos la idea de entender y ver al mundo.

Desde entonces la población indígena que vivía en la Republica Mexicana y en toda Latinoamérica, realizaba sus celebraciones a su manera; desde luego, ellos sabían que la existencia de la vida en la madre tierra, tenia relación con un ser divino que es Dios, a él, se le pedía y se le agradecía como hasta ahora.

Para que la invasión de los españoles al Continente Americano fuera más fácil relacionaron su llegada con Dios

Aunque parezca increíble, aún en estos tiempos, hay quienes no les gusta la forma en que el pueblo indígena hace sus oraciones, y tratan de imponer una forma diferente desde otra percepción que no es propia de los indígenas.

Los nahuas, tepehuas y otomies en la sierra norte de Veracruz, tenemos nuestra propia música, nuestras propias fiestas y espacios de reunión para convivir reflexionar y platicar juntos sobre los problemas de la vida y la situación difícil en que vivimos. Esto es más necesario, cuando las autoridades gubernamentales nos complican la vida, olvidándose que existimos y que también tenemos derechos de ser libres en todo los aspectos de nuestra cultura.

Aun así celebramos nuestras fiestas como la del elote, en esta fiesta damos gracias a Dios, a la madre tierra, al viento y a la sirena, por habernos dado el alimento para nuestras familias y para todos. La fiesta de todosantos es un espacio en donde nos reunimos con nuestros difuntos para compartir el fruto de la madre tierra y por eso ofrendamos en los altares, tamales, atole, café y todas las frutas que nacen de ella. También celebramos la fiesta del carnaval, en esta fiesta tocamos nuestra música, la danza, los huapangos, las bandas de viento y todo lo que heredamos de nuestros abuelos.

Sabemos que cuando nosotros pensamos en Dios y le platicamos de nuestras alegrías, de nuestras tristezas de los triunfos y los dolores, Él está escuchándonos.

No es verdad que Dios escuche con mayor atención la palabra del mestizo, la del sacerdote o la del obispo. Porque Dios es parejo con todos y de la misma forma escucha al tepehua, al nahuatl, al otomi, al abuelo, a la abuela, al niño o la niña de la comunidad. Tampoco es necesario reunirnos en un edificio grandísimo como quieren hacernos creer, para que Él nos oiga.

Desde la cultura del pueblo indígena hemos aprendido, que Dios esta con nosotros cuado pensamos en Él, aunque estemos en nuestra humilde casa.

Con este pensamiento y en esta forma, los compañeros otomies de las comunidades del municipio de Texcatepec, integrantes de las bandas de viento, año tras año. en el mes de noviembre celebran la promesa a Santa Cecilia.

Amigos y amigas que nos escuchan y nos acompañan en las comunidades en donde llega la señal de La Voz de los Campesinos. Un compañero dijo: si queremos que los malos vientos no destruyan nuestra cultura y pensamiento indígena, es necesario seguir construyendo con buena cimentación. Soy su amigo Cristóbal López y los invito a seguir escuchando nuestra programación.