Las Mujeres.
Las mujeres y los hombres somos diferentes, tenemos capacidades y necesidades diferentes.
Estas diferencias que tenemos no significan que los hombres sean más importantes que las mujeres en nuestras comunidades indígenas los dos participamos juntos, cada uno de diferente forma para vivir en comunidad.
Las mujeres indígenas hemos sido parte importante en el desarrollo de nuestro pueblo y de nuestra cultura.

Desde que existimos como comunidades indígenas hemos luchado junto con nuestros esposos y junto con la comunidad para recuperar nuestra tierra, nuestra lengua, nuestra autonomía, nuestro modo de vivir, nuestra dignidad, para que nos reconozcan como pueblos indios.
Las mujeres somos muy importantes en todos los lugares, pero en la comunidad nuestra participación no puede faltar, ya que el trabajo que realizamos es muy necesario y nadie lo podría hacer.
Mujeres nahuas, otomis, tepehuas y los pueblos indígenas, junto con nuestros compañeros, vamos luchando por construir un mundo donde podamaos vivir en igualdad y todos nos respetemos.
En nuestras comunidades estamos presentes y somos parte importante de diferentes formas:
En
la cultura porque nosotras nos organizamos en la comunidad. Celebramos
nuestras fiestas. Danzamos la alabanza y la costumbre. Preparamos el pan,
el mole y echamos las tortillas. Hacemos presentes nuestras creencias,
nuestras costumbres, nuestra lengua, nuestro modo de vivir, nuestro modo
de ser.
En
la autonomía porque nosotras también buscamos el reconocimiento
de nuestro pueblo indio, de nuestras autoridades y de nuestra costumbre.
Lo hacemos día a día en el trabajo, en la convivencia con
los compañeros, en la celebración de nuestras fiestas y costumbres,
de nuestra cultura. Y así como participamos en la comunidad, también como mujeres indígenas sabemos que tenemos derechos que deben ser respetados.
Las mujeres tienen derecho a:

Ser
respetadas por sus esposos, y en caso de ser ofendidas defenderse y ser
atendidas por la autoridad. Estos derechos están reconocidos por las leyes mexicanas y por los tratados internacionales por lo que deben cumplirse.
También sentimos, pedimos y exigimos necesidades y demandas:

Necesitamos tener buena salud porque las crías necesitan nuestros cuidados, la familia nuestro trabajo y la comunidad nuestra fuerza, por esto a veces no decimos que estamos enfermas,
Necesitamos
que el dinero alcance, a veces ya no tenemos que comer. Y como éstas hay muchas otras necesidades y demandas por las que podemos luchar juntas. Esto es luchar por nuestra dignidad.
Reconocemos que aunque tenemos necesidades y demandas, nuestros esposos nos han acompañado en nuestro trabajo, en el cuidado de los hijos. Han trabajado para que no falte la comida, y han luchado con fuerza para tener tierra, para que la comunidad se fortalezca y crezca.
Somos pobres, indígenas y mujeres, y sabemos que existen otras comunidades con otras compañeras que juntas también luchan por la dignidad y la igualdad.
La mujer indígena aunque durante muchos años ha vivido en la opresión, en la desigualdad y en el maltrato hoy se pronuncia y se une a la lucha de los movimientos indígenas haciéndose presentes, buscando la paz en la comunidad.
Nosotras somos responsables de lo que queremos, de los que necesitamos y de lo que pedimos.
No nos quedamos calladas, damos una palabra de lo que queremos decir, de lo que sentimos. No tenemos miedo a decir lo que pensamos y los que queremos. No tenemos miedo a decidir, a participar, a actuar.
Para
que se oiga nuestra palabra, hagamos una voz fuerte, unida con todas la
voces de las mujeres indígenas, para que se nos reconozca como parte
importante en esta lucha por la tierra, por la autonomía, por una
vida digna, respetada e igualitaria.
Somos nosotras las que damos el lugar para que se desarrolle una vida, damos vida con nuestro vientre, con nuestras manos, con nuestracabeza, con nuestro corazón.
¿Por qué razón somos fuertes aunque el tiempo no nos favorezca?, porque somos parte de nuestra Madre Tierra que nos pide que no nos rindamos. Que sigamos en pie de lucha por nuestros derechos como mujeres. Por nuestros derechos como pueblos indígenas. Por una vida justa y digna que nos permita sentirnos vivas.
Compañeros, escuchen nuestra palabra, valoren nuestro trabajo, porque sólo juntos podremos lograr en nuestras comunidades paz, libertad, justicia y dignidad.