Bernard Lestienne
Sociólogo
Un grupo de Jesuitas asistió a la cumbre de Copenague. Algunos tuvieron ponencias tanto en la cumbre oficial como en la otra, la de organismos no
gubernamentales (ONGs), que sesionó simultáneamente en la misma ciudad. Presentamos ahora un documento con sus observaciones al término de ambos acontecimientos. Una evaluación más definitiva será posible cuando con el correr del tiempo se vean re
sultados más alla de declaraciones o propósitos. El Documento está articulado de la siguiente manera:
I. RESULTADOS DE LA CUMBRE
A. Documentos
1. Una declaración de comp
romisos
2. Un programa de acción
B. Puntos salientes
II. RESULTADOS PARA LOS JESUITAS
CONCLUSIÓN
En los dos últimos días más de 100 jefes de estado se dirigieron a la asamblea expresando una satisfacción general por la corriente global de los documentos. Insistieron en la necesidad de concretizar en acciones las hermosa
s palabras. (Aunque se reconoce por muchos de los que asistieron a la cumbre que algunos de los jefes de estado que participaron en ella no tienen ninguna intención de poner en práctica en sus países el lenguaje sobre los derechos humanos, el compa
rtir equitativo, la participación del pueblo, etc.!) Esta es la primera vez que las Naciones Unidas han traído a una reunión global los intereses particulares de sus agencias especializadas como salud, desempleo, la mujer, el alimento, la tecnologí
a, la demografía, etc... bajo el foco del tema unificador del desarrollo social. Lo cual se mira como un importante cambio en la orientacióny responsabilidad de las Naciones Unidas.
El documento fin
al incluye dos partes:
Los gobiernos firmantes tomaron diez compromisos.
- (1) Creación de un ambiente que posibilite el desarrollo social.
- (2) Eradicación de la po
breza como un imperativo ético.
- (3) Promoción del pleno empleo como una prioridad básica.
- (4) Promoción de una integración social basada en la protección de los derechos humanos.
- (5) Igualdad y equidad entre hombres y mujeres.
- (6)
Promoción del acceso de todos a la educación y a la salud.
- (7) Prioridad de los recursos para Africa y países menos desarrollados.
- (8) Orientación de los programas de ajuste estructural hacia objetivos sociales.
- (9) Aumento y un uso m
ayor y más efectivo de los recursos para el desarrollo social.
- (10) Fortalecimiento de un marco de trabajo en todos los niveles de cooperación para el desarrollo social.
Se observa u
n acercamiento integral reflejado en cinco capítulos:
- I. Un ambiente posibilitador del desarrollo social.
- II. Eradicación de la pobreza.
- III. Expansión del empleo productivo y reducción del desempleo.
- IV. Integración Social.
- V. Implementación y seguimiento.
Estos son los títulos de las partes de un documento de más de 60 páginas, lleno de bellas expresiones; pero también de muchos puntos substanciales.
En las declaraciones oficiales y documentos finales de los gobiernos y en las declaraciones no oficiales de las ONGs hay algunos puntos clave que nos parecen centrales el las discusiones y acciones que debemos proseguir en respuesta a la Cumbre.
1. El tono ético y espiritual de muchas de las discusiones ha llevado el debate más allá de los confines de un estrecho enfoque eonómico. (Ciertamente en momentos han resonado ecos de lo mejor de la enseñanza social de la Iglesia sobre el desarroll
o integral.)
2. Se ha dado un fuerte reconocimiento al gran papel que la sociedad civil (representada ampliamente por diversas ONGs) ha tenido y debe seguir teniendo en la promoción del desarrollo social. Es esencial la participación de todos los
sectores de la sociedad a todos los niveles.
3. Se reconoce que las solas fuerzas del mercado son simplemente incapaces de promover el desarrollo social deseado en el cual "el pueblo importa". ("People matter", la frase del principal líder de l
a Cumbre, Juan Somavia).
4. La globalización de los problemas afecta a todas las naciones, ricas o pobres, y requiere de una globalización en las respuestas. Existe la necesidad de lo que Jabier Gorostiaga ha llamado "la globalización desde abaj
o" en el trabajo de las ONGs.
5. Es esencial para todo progreso en el desarrollo social que las mujeres y los hombres trabajen juntos como iguales. Lo cual obviamente exige pasos más fuertes en la promoción de la igualdad de las mujeres y su ple
na participación en todolos los niveles de toma de decisiones. (Reconocemos que esto tiene implicaciones críticas para la Iglesia en sus actitudes y estructuras. y puede que sea el mayor reto para la Iglesia en la próxima década.)
6. El sobrecon
sumo de las naciones ricas es una causa muy principal del falso desarrollo tanto en las naciones pobres como en las ricas.
7. Es necesario un mayor control de las Naciones Unidas sobre el Banco Mundial y el FMI. Se ha hecho un llamado para una i
nvestigación y auditorías indepedientes de la eficiencia y equidad de estas instituciones.
8. La seguridad humana es central en el presente y en el futuro para todas las cuestiones de seguridad. La seguridad del pueblo más que la seguridad milita
r. Y esto pide una reorientación mayor de los recursos en todas las naciones.
9. El reto que enfrentan las naciones y la comunidad mundial en el compromiso por el dearrollo social no es tanto de recursos (existen recursos suficientes públicos y
privados para ello), sino de prioridades.
10. La urgencia del reto se refleja en la cuestión sobre qué mundo futuro estamos dejando a nuestros hijos. A no ser que cambie la dirección actual económica y política el futuro será menos pacífico, más
pobre y menos vivible que la presente experiencia del mundo. Nos ha decepcionado que el lenguaje en los documentos oficiales haya sido débil al hacer los compromisos sólo opcionales y no obligatorios tratándose de asuntos tan centrales como la can
celación de la deuda; el control de los SWAPS, de las corporaciones transnacionales, y de las instituciones internacionles de finaciamiento; el derecho al desarrollo y el compromiso de los recursos.
En nuestras discusiones resaltaron cinco grandes puntos, interrelacionados entre sí. Los comunicamos en vistas a reacciones, sugerencias y compromisos.
1. Globalización mundial.
Este es un hecho irreversible. Requie
re de fuerzas que lo balanceen para promover una "globalización desde abajo" que sea más sensible a las necesidades del pueblo. Lo cual pedirá esfuerzos para superar las tensiones que existen entre las demandas de la globalización, la democratizaci
ón, la eficiencia y la igualdad. Durante la cumbre se experimentaron estas tensiones en el trabajo de las ONGs. Y ciertamente existen las tensiones que experimentamos, por ejemplo, en el trabajo de nuestras instituciones educativas jesuitas, espec
ialmente en el mundo rico, en la preparación de ciudadanos "competentes y compasivos".
2. La Compañía de Jesús y la Globalización.
Pensamos que esto es cada vez más importante. O sea, la actualización de nuestro potencial como un orga
nismo internacional. Al mismo tiempo reconocemos que es difícil y que actualmente hemos fallado en muchas instancias. Como jesuitas tenemos las institucines, la formación, la espirituadlidad y la tradición para esta acción global. Ahora más que nun
ca es responsabilidad nuestra participar en este proceso contemporáneo tan poderoso en el mundo. Esta visión global puede ser un factor que nos mueva a una mejor integración en la Compañía de nuestros tres sectores principales: el de la educaicón,
el de la pastoral y el de la acción social.
3. ONGs y Globalización.
La Compañía tiene mucho que aportar a este proceso de una mayor globalización humana; pero tiene aún más que aprender participando con tantos otros actores que confor
man la tan amplia comunidad global de ONGs. Esto ha quedado claro tanto durante el proceso de preparación como en la realización de esta semana de la Cumbre. Se dan al menos dos estrategias diferentes en las ONGs representadas también en las activi
dades de los jesuitas de nuestro equipo. (1) Las estrategias de compromiso y colaboración con los gobiernos y con los procesos de las Naciones Unidas con el objetivo de que mejoren sus lenguajes y sus acciones y de que sus resultados se den a co
nocer. Y
(2) la promoción y participación en los movimientos populares por el cambio desde abajo, hacias esas mejoras. Los Jesuitas no estamos en la disyuntiva: o una o la otra estrategia, sino en una afiirmacion de una y otra en divesidad de e
sfuerzos de comunicación y concertación.
4. Los jóvenes jesuitas y la globalización.
Dos jóvenes jesuitas que trabajan en Copenague y que discutieron con nosotos han puesto un reto interesante al equipo. Reconocieron un peso o un last
re que influyó en su reacción a nuestro entusiasmo por el énfasis en la globalización. Y se referían (1) a la inercia (y entrampe) de los pesados compromisos institucionales de la Compañía en el presente y a (2) el decrecimiento numérico de la Compa
ñía. Si no es capaz ella de manejar este doble reto, nuestro deseo de participación efectiva en este proceso de globalización se quedará al nivel de sólo palabras. Este es ciertamente un reto importante para la Compañía.
5. Proseguimento y
globalización.
Aquí el equipo jesuita presente en Copenaghe ha sentido la necesidad de ir más allá de nuestros propios miembros para incluir más jesuitas en esta búsqueda de una participación efectiva en el proceso de globalización.
Nos dio gusto habernos comunicado cada día con ustedes, nuestros hermanos jesuitas por todo el mundo. Hemos apreciado y valorado la respuesta que nos llegó del P. Kolvenbach y de la Congregación General reunid
a en Roma, y de muchos otros de ustedes. Nos ha complacido que muchos nos han manifestado su intención de hacer circular nuestros comunicados en publicaciones más amplias. Animamos a los demás a usarlos libremente de la manera que mejor lo juzguen.
El equipo jesuítico: Bernard Lestienne, Bruselas, Bélgica; Jim Hug, Washington, Estados Unidos; Jim McSheffrey, St. Johns, Canadá; Manu Alphonse, India; Leslie Donrn, Copenague; Pete Henriot, Zambia; Salavador Orara, Paris; Aloysius Irudaya
n, India; Lazar Savarimuthu, India, Jabier Gorostiaga, Nicaragua.
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